Rehabilitación Cardiaca
La rehabilitación cardiaca es un programa supervisado por un médico para las personas que padecen una enfermedad del corazón congénita o adquirida. Los participantes en el programa pueden o pueden no haber tenido un ataque al corazón o haber sido sometidos a cirugía (o a otros procedimientos cardiacos). La rehabilitación cardiaca a menudo puede mejorar la capacidad funcional, reducir los síntomas y crear una sensación de bienestar en los pacientes. En algunas situaciones, el médico puede recetar un programa de rehabilitación cardiaca para un paciente.
Las condiciones o procedimientos cardiacos que podrían necesitar una rehabilitación cardiaca podrían incluir, pero no se limitan a las siguientes:
- Angina de pecho.
- Infarto de miocardio.
- Después de una cirugía a corazón abierto.
- Después de un trasplante de corazón.
- Angioplastia de globo.
- Marcapasos.
- Enfermedad cardiaca congénita.
- Arritmias.
- Enfermedad cardiaca reumática.
- Insuficiencia cardiaca.
Los programas de rehabilitación cardiaca se pueden llevar a cabo mientras una persona está internada en el hospital o de forma ambulatoria. Muchos profesionales cualificados forman parte del equipo de rehabilitación cardiaca, incluyendo algunos o todos los siguientes:
- El cardiólogo o el cirujano cardiovascular, o ambos.
- El fisiatra.
- El internista.
- La enfermera de rehabilitación.
- El dietista.
- El fisioterapeuta.
- El terapeuta ocupacional.
- El logopeda (especialista en lenguaje).
- El psicólogo o el psiquiatra, o ambos.
- El terapeuta recreativo.
- El audiólogo.
- El sacerdote.
- El terapeuta vocacional.
El programa de rehabilitación cardiaca está diseñado para cubrir las necesidades de cada paciente en particular, dependiendo de su problema o enfermedad cardiaca específica, y deberían ser supervisados por un médico cardiólogo y un equipo de especialistas en cardiología.
El objetivo de la rehabilitación cardiaca es ayudar a los pacientes a reducir los síntomas y maximizar la función cardiaca. La rehabilitación cardiaca incluye, pero no se limita a las siguientes actividades:
- Establecer un programa progresivo de ejercicios para mejorar la forma física y la capacidad funcional.
- Impartir clases de educación para la salud que ayuden al paciente a ajustar o modificar su estilo de vida y sus costumbres, como por ejemplo:
- Clases para dejar de fumar.
- Clases de nutrición.
- Enseñar técnicas para el control del estrés y técnicas para reducir la ansiedad.
- Aconsejar y educar al paciente con respecto a su enfermedad o condición específica del corazón y ofrecer el mejor enfoque para los cuidados de esa determinada condición.
- Preparar al paciente para su regreso al trabajo - ayudándole a hacer frente a las necesidades físicas o psicológicas que su ocupación tiene.
Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de Las Enfermedades Cardiovasculares
|