Dolores del Cuello y de la Espalda
El dolor en la parte baja de la espalda puede ser desde un dolor leve, sordo y molesto, hasta un dolor fuerte y persistente que deja a la persona que lo padece totalmente incapacitada. El dolor en la parte baja de la espalda puede limitar los movimientos e interferir con las funciones normales.
El dolor en el cuello es un dolor que se produce en el área de las siete vértebras cervicales de la zona del cuello. Debido a su localización y arco de movilidad, el cuello suele quedar desprotegido y expuesto a sufrir lesiones.
El dolor en la espalda o en el cuello puede ser agudo, o sea aparece de repente y es intenso, o crónico, el cual puede durar varias semanas o meses, o incluso años. El dolor puede ser continuo o intermitente.
La causa exacta del dolor en la espalda o en el cuello se descubre en muy pocas ocasiones, incluso con la tecnología que existe en la actualidad. En la mayor parte de los casos el dolor de espalda o del cuello puede ser un síntoma con diversas causas, que incluyen algunas o todas las que enumeramos a continuación:
- Uso excesivo, actividad agotadora o uso incorrecto como por ejemplo, levantar objetos muy pesados o de forma repetida.
- Traumatismos, lesiones o fracturas.
- Degeneración de las vértebras, a menudo causada por tensión en los músculos y ligamentos que sostienen la columna vertebral o por los efectos del envejecimiento.
- Infección.
- Crecimiento anormal, por ejemplo un tumor o un espolón óseo.
- Obesidad, que a menudo causa exceso de peso sobre la columna vertebral y presión sobre los discos.
- Falta de tonicidad muscular.
- Tensión o espasmos musculares.
- Esguince o torcedura.
- Desgarros de los músculos o los ligamentos.
- Problemas en las articulaciones, como por ejemplo la artritis.
- Fumar.
- Un disco que se ha salido o herniado (deslizado) y está pinzando un nervio.
- Osteoporosis y fracturas compresivas.
- Anomalías congénitas (presentes al nacer) de vértebras y huesos.
Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a prevenir el dolor en la espalda y en el cuello:
- Utilizar técnicas correctas para levantar objetos.
- Utilizar los teléfonos, las computadoras y otro material de trabajo de forma adecuada.
- Mantener una postura correcta cuando se esté sentado, de pie o durmiendo.
- Hacer ejercicio de forma regular (con ejercicios de estiramiento adecuados antes de empezar).
- Evitar fumar.
- Mantener un peso saludable.
- Reducir el estrés emocional, que puede producir tensión muscular.
Un programa de rehabilitación para los dolores de la espalda y del cuello se diseña para atender a las necesidades de cada paciente en particular, dependiendo del tipo y la gravedad del dolor, la enfermedad o la lesión. La participación activa del paciente y su familia son fundamentales para el éxito del programa.
El objetivo de la rehabilitación para el dolor de la espalda o de cuello consiste en ayudar al paciente a recuperar el máximo nivel posible de funcionalidad e independencia y a mejorar su calidad de vida general tanto en el aspecto físico como en los aspectos psicológico y social. La rehabilitación se centra en aliviar el dolor y mejorar la movilidad (el movimiento).
Para poder conseguir dichos objetivos, los programas de rehabilitación para los dolores de la espalda y del cuello pueden incluir lo siguiente:
- Programas de ejercicios para aumentar el arco de movilidad y la fuerza muscular, mejorar la flexibilidad y la movilidad y aumentar la resistencia.
- Ayudar a obtener dispositivos de asistencia para promover la independencia.
- Educación y asesoramiento del paciente y su familia.
- Técnicas para el control del dolor.
- Asesoramiento para dejar de fumar.
- Reentrenamiento de la marcha (la forma de caminar) y el equilibrio.
- Control del estrés.
- Consejo dietético.
- Evaluación ergonómica y programas de prevención de las lesiones relacionadas con el trabajo.
- Consejo vocacional.
Generalmente, la rehabilitación para el dolor de la espalda y del cuello se realiza en tres fases, que son las siguientes:
Fase I:
Fase aguda |
Durante esta fase inicial el fisiatra y el equipo de tratamiento se centran en realizar el diagnóstico, establecer un plan de tratamiento e iniciar el mismo para reducir el dolor y la inflamación. Esto puede incluir algunos de los puntos enumerados anteriormente y se pueden también utilizar ultrasonidos, estimulación eléctrica o inyecciones especiales. |
Fase II:
Fase de recuperación |
Una vez que el dolor y la inflamación iniciales se han reducido, el equipo de rehabilitación se centra en ayudar al paciente a recuperar la funcionalidad. Esto incluye la vuelta del paciente a sus actividades cotidianas, al tiempo que inicia un programa de ejercicios diseñado para ayudarle a recuperar la fuerza y la flexibilidad. |
Fase III:
Fase de mantenimiento |
El objetivo de esta fase tiene dos aspectos: enseñar al paciente maneras de prevenir mayores lesiones y tensión sobre la espalda y el cuello y ayudarle a prevenir mayores lesiones mejorando la fuerza y la resistencia. |
Los programas de rehabilitación para el cuello y la espalda se pueden llevar a cabo como paciente interno o en clínica externa. Muchos profesionales capacitados forman parte del equipo de rehabilitación para los dolores de la espalda y del cuello, incluyendo algunos o todos de los siguientes:
- Ortopeda / cirujano ortopédico.
- Neurólogo / neurocirujano.
- Fisiatra.
- Internista.
- Enfermera o enfermero de rehabilitación.
- Dietista.
- Fisioterapeuta.
- Terapeuta ocupacional.
- Trabajador social.
- Fisiólogo de ejercicio.
- Psicólogo / psiquiatra.
- Terapeuta recreativo.
- Coordinadores de la atención médica.
- Capellán.
- Consejero vocacional.
Haz click aquí para ir a la página de
Recursos en la Red de La Medicina Física y la Rehabilitación
|