Donaciones de Sangre y Almacenamiento de la Sangre
El almacenamiento de la sangre es el proceso que tiene lugar en un laboratorio para garantizar que la sangre donada, o los productos derivados (hemoderivados), sean seguros antes de utilizarse en transfusiones de sangre y otros procedimientos médicos. El almacenamiento de la sangre incluye la determinación del grupo sanguíneo para establecer la compatibilidad y el análisis de la sangre para detectar la presencia de enfermedades infecciosas.
- Se necesitan aproximadamente 39.000 unidades de glóbulos rojos por día.
- El número de unidades de sangre donada es aproximadamente 15 millones al año.
- Existen aproximadamente 8 millones de donantes de sangre voluntarios.
- Alrededor de 4,9 millones de pacientes reciben transfusiones de unidades de sangre cada año.
- Cada unidad de sangre se degrada en componentes, como los glóbulos rojos, el plasma y las plaquetas. Una unidad de sangre entera, una vez que está separada, puede ser transfundida a varios pacientes, cada uno con diferentes necesidades.
- Anualmente, se transfunden más de 29 millones de unidades de componentes sanguíneos.
La mayoría de los donantes de sangre son voluntarios. Sin embargo, algunas veces, puede suceder que un paciente quiera donar sangre un par de semanas antes de someterse a una cirugía, para que su sangre esté disponible en caso de necesitar una transfusión. La donación de sangre para uno mismo se denomina donación autóloga.
Para garantizar aún más la seguridad del proceso de donación de sangre y del suministro de sangre disponible, los donantes de sangre voluntarios deben cumplir ciertos criterios, entre los que se incluyen los siguientes:
- Tener 17 años de edad como mínimo
- Gozar de buena salud
- Pesar al menos 50 kilos (110 libras) como mínimo
- Pasar el examen físico y de antecedentes de salud realizados antes de la donación
Algunos estados permiten a las personas menores de 17 años donar sangre, con el consentimiento de los padres.
Una vez que se ha donado la sangre, se realiza una serie de análisis estándares en el laboratorio que incluyen, entre otros, los siguientes:
- Determinación del grupo sanguíneo: ABO
- Determinación del Rh (antígeno positivo o negativo)
- Pruebas de detección de anticuerpos antieritrocíticos inesperados que puedan causar problemas en el receptor
- Pruebas de detección de infecciones anteriores o actuales, incluyendo las siguientes:
- Virus de la hepatitis tipo B y C
- Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH, o su sigla en inglés es HIV)
- Virus linfotrópico de linfocitos "T" humanos (su sigla en inglés es HTLV) tipo I y II
- Sífilis
- virus del Nilo occidental
- Se efectúa una irradiación a las células sanguíneas para anular cualquier linfocito "T" presente en la sangre donada. (Los linfocitos "T" pueden provocar una reacción cuando son transfundidos, pero también pueden causar lo que se denomina problemas de "injerto contra huésped" debido a la exposición repetida a las células extrañas).
- La "sangre reducida en leucocitos" ha sido filtrada para eliminar los glóbulos blancos que contienen anticuerpos que pueden producir fiebres en el receptor de la transfusión. (Al repetirse las transfusiones, estos anticuerpos también pueden aumentar el riesgo de que el receptor presente reacciones a las transfusiones posteriores).
Según la Asociación Americana de Bancos de Sangre, la distribución de tipos de sangre en Estados Unidos es la siguiente:
- O Rh-positivo - 38 por ciento.
- A Rh-positivo - 34 por ciento.
- B RH-positivo - 9 por ciento.
- O Rh-negativo - 7 por ciento.
- A Rh-negativo - 6 por ciento.
- AB Rh-positivo - 3 por ciento.
- B Rh-negativo - 2 por ciento.
- AB Rh-negativo - 1 por ciento.
Aunque la sangre, o uno de sus componentes, puede transfundirse, cada componente sirve para muchas funciones:
- Glóbulos rojos - transportan el oxígeno a los tejidos del cuerpo y se utilizan normalmente en el tratamiento de la anemia.
- Plaquetas - ayudan a la sangre a coagularse y se utilizan en el tratamiento de la leucemia y otras formas de cáncer.
- Glóbulos blancos - ayudan a combatir las infecciones y ayudan en el proceso inmune.
- Plasma - parte líquida y acuosa de la sangre en la que están suspendidos los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. El plasma es necesario para transportar las diversas partes de la sangre a través del torrente sanguíneo. El plasma tiene muchas funciones, incluyendo las siguientes:
- Ayuda a mantener la tensión arterial
- Proporciona proteínas para la coagulación de la sangre
- Equilibra los niveles de sodio y potasio
- Crioprecipitado AHF - una parte del plasma que contiene los factores de coagulación que ayudan a controlar las hemorragias.
Los concentrados de albúmina, de inmunoglobulinas y del factor de coagulación también se pueden ser separados y procesados para las transfusiones.
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